viernes, 23 de marzo de 2012

Beneficios de los videojuegos en educación




Siguiendo en la línea de los beneficios de los videojuegos, la semana pasada, he dicho que aparte de los beneficios que he citado en el post anterior, también hay muchos otros, que voy a intentar recoger aquí.

Los videojuegos entre otras cosas también fomentan la puesta en marcha de una estrategia de juego, al igual que la toma de decisiones, y esto supone riesgos, porque en caso de no tomar la decisión más acertada el tiempo de conseguir el reto propuesto se alarga. La decisión también va ligada a otra cosa también muy importante: el tiempo de reacción. Este tiene que ser rápido, ya que este es otro impedimento para conseguir los retos que nos propone el juego. La rapidez de pensamiento que fomentan los videojuegos también es un beneficio que estos aportan en el ámbito escolar.
Al igual que fomenta valores como la solidaridad, la empatía, el respeto, la amistad, la generosidad, la superación, el compromiso, la responsabilidad y la perseverancia entre otros, también fomenta aprendizaje, un aprendizaje que siempre va a servir para aumentar el grado de acierto en tus futuras decisiones. Puedo decir incluso que mediante el juego podemos conseguir desarrollar valores de una manera muy comprometida.


Por otro lado los videojuegos nos permiten a conocernos mejor a nuestros mismos: como somos y como nos gustaría ser. Muchos de los juegos que se practican implican la creación de un personaje, un “yo” dentro del juego. Ese “yo” es nuestra imagen, es el reflejo a lo que queremos ser.
El aprendizaje significativo también está presente, ya que para conseguir pasar de un nivel, necesitas una serie de habilidades y conocimientos, y una vez que consigues pasar de nivel, el siguiente es siempre más complicado de conseguir, pero siempre vas a tener a tu favor lo aprendido anteriormente.


También, a modo personal he aprendido otra cosa más importante, que algunas veces hay que asumir riesgos, y al igual que se gana se pierde (e incluso con esto se puede sacar a luz otro beneficio: aceptar la derrota). Pero una cosa queda clara, que para tener grandes logros hay que arriesgarse tal como lo decía Ken Robbinson “si no estás dispuesto a equivocarte nunca llagarás a nada original”. Esto es uno de los retos que se nos proponen, pero yo me atrevo a aportar otro: para conseguir grandes logros hay que implicarse al 100% en lo que se hace y esto supone que hay que trabajar mucho.
Este es mi punto de vista. ¿Vosotros que opináis?

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